Nástic
Tarragona 1-1 Castellón
El Castellón empató este
mediodía en Tarragona ante un Nàstic que es, en teoría, uno de los gallitos del
grupo, aunque de momento no ofrece lo que se espera de él por jugadores y
presupuesto.
Como tantas veces ocurre, el partido tuvo sus momentos. Los
hombres de Cano fueron de menos a más en el
primer tiempo. El técnico granadino apostó de salida por el mismo once de la
semana anterior. Los jugones al medio con la defensa habitual y la pareja Cubillas-César.
Los tarraconenses salieron fuerte intentando huir detrás de los
albinegros a base de pelotazos y buscando la velocidad de Abraham a
la espalda de los centrales.
Un planteamiento que no hizo pasar excesivos apuros a los
castellonenses que con el paso de los minutos comenzaron a tener cada vez más
el balón y a articular jugadas por ambos costados.
Los primeros minutos no se registraron acciones de peligro en
ninguna de las dos porterías. Hasta que César en una
cabezazo de espaldas a portería estuvo cerca de encontrar a la escuadra derecha
del marco de Bernabé.
Se fue arriba por poco. Fue la primera de las dos grandes
ocasiones de las que gozó el equipo. La segunda fue la más clara. Con el tiempo
cumplido. Jorge recibió una bola en el área, se
giró y su volea rebotó en el brazo del meta tarraconense. Los cerca de mil
aficionados castellonenses casi lo celebran.
Fue la manera de poner fin a un primer tiempo en el que el
Castellón fue fiel a sus principios. Se ordenó a través de la pelota y ese
orden le permitió realizar en condiciones favorables la presión tras pérdida.
Si alguien mencionó ir por delante en el marcador, fue el conjunto de Cano.
Tras el descanso todo cambió. El Nàstic, que con su 1-4-2-3-1
inicial no había podido controlar el partido. Adelantó a Lolo
Pla y pasó a jugar con dos arriba.
Los locales comenzaron a carburar y a buscar la puerta de Alvaro
Campos. Por el contrario, el Castellón no encontraba el balón y
cuando lo hacía le duraba muy poco. La pausa en el juego, la posesión sin
prisas hasta encontrar la mejor solución dieron paso a la precipitación, las
pérdidas continuas y los desajustes.
El partido estaba para el Nàstic. Pero lo que es el fútbol.
Cuando uno está de dulce la suerte suele acompañar. Bueno, en realidad la
suerte y la fe inquebrantable de Cèsar en pelear
cada pelota. Su presión sobre la meta Bernabé propició el error en el despeje
que se convirtió en un pase a Rubén Díez.
Sin merecerlo por juego, el Castellón se puso por delante en el
marcador en el segundo tiempo. Era el momento de defender lo conseguido que era
mucho.
Los albinegros parecieron lograrlo, recuperaron el balón,
volvieron a tener balón y la entrada de Serra por Cubillas dio velocidad a las
salidas al contragolpe. Hubo situaciones como para poder matar el partido pero
faltó definir en los últimos metros.
Y cuando los resultados son tan cortos, cualquier detalle puede
dejarte con solo uno de los tres puntos que ya estás saboreando. Y así fue. A
falta de seis minutos para el final, una desconexión defensiva permitió a Abrahan centrar
demasiado fácil en el balcón del área, y lo peor, rematar solo a Roger
Brugue al fondo de las mallas.
Y ahí acabó el partido. Con reparto de puntos. Sumar para el
Castellón es bueno y más manteniendo la condición de invicto. Objetivamente lo
más justo era el empate y se dio. Pero, ¡Caray! Estuvimos tan cerca de ganar...
Ficha técnica
Gimnàstic de Tarragona: Bernabé, Pol,
Bonilla, Góldar, J. Rodríguez, Lolo Plá (min 66 Brugué), D. Petkoff (min 80
Lasso), Abraham Jr, Perone, Pedro y Ferran Giner (min 66 Pol Ballesteros).
CD Castellón: Alvaro Campos,
Muguruza, Victor García, Verdés, Satrustegui, Carles Salvador, Calavera (min 84
Gálvez), Ruben Díez (min 87 Alfredo), Jorge, César Díaz y Cubillas (min 66
Serra).
GOLES: 0-1 Min 66.
Rubén Díez. / 1-1 Min 84. Roger Brugué
Árbitro: Raúl Martín González
(Las Palmas). Amonestó a Bonilla, Ferran Giner y Lolo Pla por el Nàstic y a
César Díaz por el Castellón.
Nou Estadi Tarragona:
4047 espectadores, unos 800 aficionados del Castellón en las gradas.
Empate del Castellón
en Tarragona ante el Nástic, un recién descendido de segunda división y llamado
a estar arriba. El delantero, Jairo
Cárcaba, estuvo en el banquillo pero no saltó al terreno de juego.